Para denunciar, se necesita valentía

Como mujer, aplaudo que Lorena Álvarez esté consciente de que con un agresor no se concilia, que una agresión no se calla. Que más allá de la vergüenza de denunciar que has sido agredida, es mejor conservar tu integridad y tu vida. Su denuncia y el que salga a hablar con sus colegas sobre lo que le pasó, significa que sí estamos avanzando en contra de la violencia.

SÍ. Sepan que para una mujer es muy difícil interponer denuncia contra la pareja o expareja por varias razones:

1.- Nuestra sociedad juzga a la víctima y justifica al agresor. “Pero por qué aguantaste tanto”, dicen unos; “pero qué habrás hecho, seguro le respondiste mal”, dicen otros.

2.- Es vergonzoso tener que decirle a la Policía, al fiscal, a la sociedad que te equivocaste al confiar en un cobarde que jura amarte pero a la vez te jalonea, ahorca o te agarra a puñetes “porque lo haces enojar”.

3.- La mujer tiene miedo, porque las víctimas de violencia están sometidas. Ceden, callan e incluso justifican creyendo que así conservarán el amor y evitarán los golpes. Las mujeres que son víctimas viven aterradas, porque en cualquier momento, cualquier palabra o gesto puede desatar a la BESTIA que empezará a gruñir y pegará el zarpazo.

4.- Para que una víctima de violencia salga a denunciar es porque está sensibilizada, tiene todavía autoestima y está consciente de que las cosas sólo van a empeorar; para ello, necesita sí o sí respaldo de los suyos. Sus hijos, padres, hermanos, amigos. Si sabes de alguien que “soporta a un tipejo”, hazle saber que cuenta contigo.

Cobarde; “Pusilánime, sin valor ni espíritu para afrontar situaciones peligrosas o arriesgadas.

Por su parte, Juan Mendoza es el típico violentador, machista, capaz de ofender, humillar y golpear a una mujer pero que luego le tiemblan los pantalones para afrontar las consecuencias de sus actos.

Por ello, ahora este tipejo – creyendo que nos puede engañar – tiene la osadía de asistir a un medio de comunicación con su cara de palo a decir que él es una pobre víctima, y que le hacen bullying. Oohh pobrecito, cómo es posible que le pidan CONSECUENCIA entre sus “fabulosas” columnas de opinión y su comportamiento.

Pienso que Juan Mendoza es un violentador y las pruebas no solo radican en los golpes que le dio a Lorena, sino en los innumerables que le dio a su exesposa.  

La sociedad en su conjunto debemos condenar y desterrar la violencia. Como mujeres debemos saber que la única posibilidad de tener paz es haciéndonos respetar, la única forma de conservar nuestra vida es alejándonos de tipos como Mendoza: agresivos, patanes que siempre creen tener la razón, que su palabra es ley y que nadie puede enfrentarlos, que creen que la mujer es de su propiedad y que debe obedecerles.



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